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Ligia: espiritualidad y acción social de la siembra de agua

por Jose Roberto Duque
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Este es un #Avance de la crónica-semblanza que publicaremos este viernes en la edición descargable de Inventorǝs.

Teresa Ovalles / Foto: Jesús Arteaga

Sembrar el agua fue al comienzo una tarea muy dura para Ligia Parra. Nunca imaginó que de Maracaibo a Mérida vendría a luchar intensa y amorosamente junto a tantos hombres de los páramos merideños que se resistían a los mandatos de una mujer, a quien en el año 1998 el Comité de Agua le había pedido ocuparse de la sequía de la naciente Agüita de la Virgen, ubicada a 3.700 metros sobre el nivel del mar.

Con un “caballito viejo” y la fe y esperanza puestas en Dios, tomó camino y les dijo a sus 21 campesinos: “Vamos a ver dónde es que nace el agua”. Pidió 50 estantillos y 2 rollos de alambre que le negó un próspero productor y después se los tuvo que quitar prestados con un método poco convencional, para después pagarlos con el servicio de agua para todos los productores, miembros del comité de agua en el que ella fungía como Comisaria de Riego.

Ligia Parra ya ha rescatado a esta fecha 757 nacientes y cuencas de ríos y lagunas. Estos humedales no solo han sido recuperados, sino que ahora son también “protegidos y venerados”. Es una mujer maternal y protectora, vivaz e irreverente, y parece hija de una estrella y de las lunas llenas en que suele hacer las ceremonias de carácter ancestral, que celebra en días impares para que nazca el agua y los pantanos se conviertan en lagunas.

Ella ama el agua y la naturaleza. Está afincada ahora en la tierra donde nació, por allá en las montañas de Mucuchíes, municipio Rangel del estado Mérida. Confiesa que pinta colores y arcoíris, “nada más”. Es poeta también y para escribir tiene un cuaderno-libro con una tapa de cuero en la que está labrado su retrato.

Tiene una finca con el provocador nombre de “Los 7 amores más 3 mil amantes”, porque ella trabaja con 3.000 hombres en el resguardo del agua. “No es por otra cosa”, advierte. “Eso significa el amor que le hemos puesto a nuestra madre naturaleza que ellos aman, y yo los amo a ellos”.

Lea el resto de este trabajo en la edición descargable de nuestra revista, desde el viernes 17.

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