Inicio En resiliencia Con biotecnología se construye soberanía: una experiencia merideña

Con biotecnología se construye soberanía: una experiencia merideña

por Jose Roberto Duque
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Esto es un #Avance; próximamente, la historia

Nelson Chávez Herrera / Fotos: Wilfredo Machado

Arriba, en la gráfica: los doctores Ana Cáceres y Juan Luis Concepción con su equipo, artífices de los kits de diagnóstico de varias enfermedades endémicas. De izquierda a derecha: MSc. Mary Carmen Pérez A., MSc. Marirene Chacón, MSc. María E. Márquez, MSc. Diego Andrade, Lcda. Rocío Rondón; doctores Cáceres y Concepción

La empresa DIAGEN (Diagnóstico y Genética) ha contado con el apoyo en financiamiento y logística de la Corporación para el Desarrollo Científico Tecnológico (CODECYT) y del Ministerio del Poder Popular para la Ciencia y la Tecnología. Específicamente, ha recibido apoyo en la fabricación de pruebas de diagnóstico para enfermedades tropicales como el mal de chagas y la leishmaniasis, que afectan a la población más humilde de nuestros países. También ha elaborado una prueba de diagnóstico para el Sars-CoV-2 con una efectividad mayor al 90%, (mucho decir en términos cuantitativos para una prueba médica), tres veces más económica que las pruebas importadas. Último adelanto que, según cuenta la doctora Ana Cáceres, pudo desarrollarse en corto tiempo dada la metodología probada para progresar en las investigaciones contra el mal de chagas y la leishmaniasis: “La experiencia nos permitió avanzar con la investigación para hacer una prueba de diagnóstico serológico contra el COVID en ocho meses. Ahora estamos desarrollando el kit de la prueba por captura de antígeno (hisopado nasofaríngeo o de sangre), así como una prueba de diagnóstico para la toxoplasmosis”.

La empresa se llama DIAGEN (Diagnóstico y Genética), y es dirigida por dos científicos de importante trayectoria en el país: Ana Cáceres y Juan Luis Concepción, este último distinguido con el Premio Nacional de Ciencia por sus aportes e investigaciones en comunidades rurales y urbanas para la prevención y diagnóstico de enfermedades endémicas.

En los próximos días, 100 kits para la detección diagnóstica del mal de chagas, 100 para la leishmaniasis visceral, más 100 para el Sars-CoV-2 (cada kit está dotado de 90 pruebas), serán entregados al Ministerio del Poder Popular para la Ciencia y la Tecnología. Esto beneficiará a casi 30.000 personas con pruebas de despistaje para cada una de estas enfermedades.

Desde 2011 DIAGEN proporciona al ejecutivo nacional, pruebas de diagnóstico para el mal de chagas y la leishmaniasis, la última entrega de estos kits ocurrió en enero de este año. Esta iniciativa científico técnica representa un ahorro de varios millones de dólares para el erario público, pero su aporte inmaterial es invaluable: nos lleva a creer en nuestra capacidad para desarrollar una industria farmacéutica, si existe la voluntad del Estado para asumir la investigación, la producción de tecnología bioquímica y la ingeniería genética, como un asunto de seguridad de Estado. Apremiándonos a valorar lo fabricado en nuestro país con estos elevados niveles de especialización, como lo mejor del mundo, porque además de su alta calidad, ha sido hecho desde el amor por la vida, como en este caso, por solidaridad, no por lucro. 

Las pruebas serán distribuidas por el Ministerio del Poder Popular para la Salud en hospitales, ambulatorios y bancos de sangre. La empresa DIAGEN ha contado, para esta iniciativa de los kits de diagnóstico, con el apoyo en financiamiento y logística de la Corporación para el Desarrollo Científico Tecnológico (CODECYT) y del Ministerio del Poder Popular para la Ciencia y la Tecnología. Sus directivos y colaboradores han elaborado estos kits, admirablemente, en su integridad. Diseñaron las cajas que contienen las placas para las pruebas serológicas. Sin duda, una prueba manifiesta de nuestros talentos, la demostración ejemplar de cómo superar la dependencia importadora en nuestro país, mediante la investigación, el desarrollo, la innovación, desde la biotecnología aplicada a las ciencias de la medicina. 

Nuestra historia republicana nos muestra como un país exportador de materias primas e importador de productos terminados. Catalogación que lamentablemente incluye como materia prima a nuestros investigadores e investigadoras, científicas y científicos, así como a nuestros mal llamados laboratorios farmacéuticos que, en su gran mayoría, fungen como simples empaquetadoras de pastillas importadas o como envasadoras compuestos bioquímicos. 

En las próximas entregas conoceremos detalles de esta investigación, desarrollo e innovación científica de parte del equipo de la Empresa DIAGEN, a través de dos entrevistas: una realizada a la doctora Ana Cáceres y otra al doctor Juan Luis Concepción, quienes conjuntamente, conducen a todo un equipo de trabajo comprometido con seguir aportando soluciones biotecnológicas efectivas para resolver problemas de salud pública, desde un área estratégica para la seguridad del Estado: la biotecnología.

En breve, la Historia.

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