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ComentANDO | Al rescate del quinchoncho

por Jose Roberto Duque
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Roberto Malaver

Aquella tarde de junio, en la Fundación CIEPE, en San Felipe, estado Yaracuy, cuando los representantes de La Inventadora, José Roberto Duque y Roberto Malaver, habían presentado el concepto de esas página y los postulados de todo lo que están haciendo y seguirán haciendo, y ya estaban listos para ponerse de pie y dar por concluido el acto, de repente, un brazo se levantó por allá atrás y se escuchó una voz pidiendo la palabra.

Y tomó la palabra Oswaldo Díaz, profesor de la Universidad Politécnica Territorial Yaracuy Arístides Bastidas. Habitante de la Comunidad de San Pablo, Chivacoa, en Yaracuy. Ahí está su curriculum.

Y aquí están sus palabras:

“El quinchoncho fue el que nos mató el hambre cuando no había nada en las bodegas ni en el mercado. Esa matica mucha gente la desprecia porque es comida de pobres, todo el mundo tiene una mata de quinchoncho en el patio, y fíjese que esas matas están es en el patio como escondidas, a la gente le da como pena mostrarlas.

Pero cuando nos desaparecieron la comida, todo el mundo empezó a sembrar quinchoncho, y ahora tú ves esas matas en el frente de las casas. San Pablo se convirtió en la zona quinchonchera de Yaracuy, la gente iba allá a comprar el quinchoncho por kilos”. 

El profesor pidió que no se olvidaran del quinchoncho. Que había que tenerlo siempre presente porque nos salvó de la crisis del 2016-2017.

Y el profesor y presidente de la Fundación CIEPE, Trino Barreto dice: “Aparte de ese estigma social del quinchoncho, es un grano que no se puede comercializar como los otros, porque no se puede mecanizar la cosecha. Es un arbusto grande y hay que cosechar manualmente”.

Y sigue diciendo del quinchoncho: “Es una leguminosa nuestra, semilla nativa, con alto contenido proteico, superior a otras semillas comerciales. Tarda unos meses en cargar, pero cuando carga, da varias cosechas”.

Se nota que el profesor Oswaldo Díaz es un hombre agradecido. Porque quiere rescatar al quinchoncho, que fue la planta que lo ayudo a sobrevivir la crisis del año 2017, “cuando no había nada en las bodegas ni en los mercados”.

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3 comentarios

Kelvin Rodríguez 25 julio 2022 - 01:05

En Chivacoa fué uno de los rubros que más se sembró durante 2015 al 2018… Quinchoncho salvador, por cierto llegó una variedad de un grano más oscuro del habitual.

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Luis Balbás 25 julio 2022 - 07:35

Que bueno que tenemos gente que sabe y le importa lo bueno nuestro! Por ahí anda la Pira dando petotazos! Y veo a los dizque finos, comprando Espinacas. Se quejan del precio de las Peras y Manzanas mientras los Mangos hasta se pierden. No mejora na’ el enfermo!

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Isabela 25 julio 2022 - 10:58

Lo comí un montón de niña, cuando vivía en Cocorote, Yaracuy, con mi mamá y mi hermano.

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