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Resteado con la versión guara de la Cayapa Heroica 

por Jose Roberto Duque
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Teresa Ovalles Márquez / Fotos Candi Moncada

Del miedo a las computadoras a la recuperación de empresas: un obrero larense relata los procesos vividos desde los trabajos de electricidad hasta el Control Lógico Programable

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El CLP (Control Lógico Programable) es un recurso comúnmente utilizado por algunas industrias en la automatización de procesos que sirven para aumentar la productividad, desplazar a los trabajadores y así obtener mayores ganancias. 

Víctor Hernández, premio a la inventiva popular “Luis Zambrano” 2021 explicó en su momento que estos aparatos (Víctor creó uno para las hidrológicas) son como el sistema nervioso de un ser humano porque regulan de manera vital los procesos industriales. 

Y precisamente, en esta materia se hizo experto el técnico electricista Freddy Adan. A punta de vencer miedos y estudiar, este barquisimetano de 61 años, simpático, humilde, categórico y con firmes convicciones revolucionarias se convirtió en el líder, alma e inspiración de la Cayapa Heroica del estado Lara, y trabaja en yunta con Angélica González, presidenta de la Fundación para el Desarrollo de la Ciencia y la Tecnología (Fundacite Lara). Freddy ya lleva dos años en esta Cayapa y le apasiona compartir y enseñar.

Adan trabajó antes en la recuperación de equipos de los hospitales, como parte del grupo de la Cayapa Heroica, y ahora va, junto a los cayaperos guaros, al rescate de parte del Conglomerado Industrial Productivo del estado Lara lanzado por Fundacite Lara y el Gobierno regional. 

«Se trata de empresas» cuenta Adan «que fueron abandonadas por sus dueños como parte de una estrategia para hacer colapsar la productividad del parque industrial y así conducir un Golpe de Estado contra el entonces Presidente Hugo Chávez. Aunque también hay empresas que fueron expropiadas por el Estado venezolano». 

Angélica González y Freddy Adam

–Pero yo estaba pendiente de lo que pasaba porque uno es enamorado de este proceso, y como anécdota le cuento que yo trabajé en Palmaven, que es una empresa filial de Petróleos de Venezuela y estaban a cargo de la construcción de los consultorios de Barrio Adentro y recuerdo que había un capitán de navío, creo que se llama Romel, y él me pregunta que si yo era revolucionario y yo le dije que no y él se quedó así como asombrado y me pregunta: «¿Y eso por qué?». Ah bueno –le respondí–, porque yo considero que para ser revolucionario tengo que volver a nacer, porque sí me gusta pero nunca fui activista; yo fui a la Escuela Técnica Industrial (ETI) que decían que era la “bochinchera” y en realidad eran compañeros que buscaban las reivindicaciones estudiantiles.

Señala Freddy que la situación crítica de las empresas “arreció más cuando murió el presidente Chávez porque ellos querían tumbar y destruir todo el proceso, pero se equivocaron, aunque pararon las fábricas. Entonces yo me reincorporo con los compañeros porque necesitaban arrancar los silos y allá había un técnico que decía ´para que ustedes arranquen los silos tienen que buscarme a mí o sea tienen que jalarme mecate´ y ahí me fui con los muchachos para allá y eso es un sistema automatizado con PLC, o sea programa lógico computable, que usted le da a un botoncito y hace el proceso completo, pero las empresas que van utilizando eso van desplazando la mano de obra”.

Los saboteadores de las industrias utilizaron toda clase de marramucias por aquellos intensos días de convulsión política, en este sentido, cuenta Adan:

–Sucedió que un compañero se llevó una pieza, pero yo había trabajado ahí y sabía cómo era todo, entonces lo que hice fue sustituir y trabajar manualmente porque había la parte de control automático, pero baipaseamos esa área y logramos poner a producir los silos. En Brahma, donde también trabajé, se producía cerveza y en Palmaven se construían los Barrio Adentro, y yo estuve durante un tiempo inspeccionándolos como electricista. 

Adan enumera otra de sus experiencias en el rescate de empresas:

–En el 2015 me incorporo a Proletarios Unidos, empresa de propiedad social directa comunal, en unión con la Comuna Pío Tamayo y la Federación de Trabajadores Bolivarianos de la Ciudad, el Campo y la Pesca de Lara. Ellos han venido haciendo una recuperación inclusive ahí en Proletarios Unidos, allí fabricamos un mezclador de productos de alimentos para animales e hicimos también pulverizadores de maíz, cuando hubo la situación fuerte que no se conseguía harina. Allí hicimos ahí una harina de buena calidad.

Proletarios, uníos

Adan narra que después de un tiempo volvió a la organización Proletarios Unidos “porque lo vi como una escuela y todavía lo sigue siendo y es la anécdota que voy a contarle: cuando se empieza a ver el avance tecnológico, uno tiene un miedo, como un temor a las experiencias nuevas y la situación mía era que yo le tenía miedo a las computadoras y no me metía con eso porque me entró mucho temor, era una desconfianza en mí mismo, y ahorita, cuando los compañeros me dan la oportunidad de regresar a Proletarios Unidos, yo me dije a mi mismo: esto es una escuela y aquí voy a aprender a utilizar los PLC”.

–Me dije: Bueno, necesito un software y un hardware y ahí fui metiéndome, aprendiendo y aprendiendo hasta que aquí en Lara conocí al compañero Julio Escalona, de la Universidad Bolivariana de los Trabajadores Jesús Rivero; a Edgar Gómez, al compañero Luis Rodríguez, a un profesor que le agradezco grandemente que se llama Jesús Guerrero, que es mi mentor y a quien siempre acudo cuando tengo alguna duda. Luego con la Universidad Politécnica Territorial de Lara Andrés Eloy Blanco (UPTAEB) se decidió crear el diplomado de Automatización y Control de PLC y Equipos, y varios compañeros lo hicimos.

Angélica González, presidenta de la Fundación para el Desarrollo de la Ciencia y la Tecnología (Fundacite Lara), se presenta en el grupo en el que también está uno de los vigilantes del Galpón en donde realizamos esta entrevista. 

—Cuéntame de la integración entre la Cayapa y Fundacite Lara. 

—Para nosotros la Cayapa ha sido de verdad una experiencia muy satisfactoria, nosotros iniciamos en el año 2020 en el mes de mayo con un proceso de formación que recibieron los compañeros por parte del Cendit. En ese momento convocamos una mesa de trabajo. Del Consejo Científico convocamos algunas universidades, convocamos a la Secretaría de Salud, a la Secretaría de Desarrollo Económico y ya el programa Cayapa Heroica venía avanzando en el estado Miranda. Pensamos que sería muy bueno un proceso de recuperación de los equipos que se encuentran en los hospitales; y en esa reunión, en esa mesa de trabajo, fue una de las propuestas que tuvo mayor aceptación y logró mayor empuje, porque en ese momento nuestros centros de salud estaban abarrotados de casos covid-19 y se estaba generando todo un proceso de cómo atender estos pacientes. Todavía no teníamos la primera oleada o el primer repunte en el estado, pero pensamos que nos teníamos que preparar para eso.

Explica González que se organizaron con la gobernación y la Secretaría de Salud regional y “se realizó la primera jornada formativa contactamos a los compañeros revisando el Registro Nacional de Innovadores, como en el caso del señor Erick Parra, Ingeniero electrónico, que había presentado proyectos de innovación en el área de salud; el señor Fred Villegas por parte de la Universidad Bolivariana de los Trabajadores, porque ya habíamos hablado incluso con la Universidad Andrés Eloy Blanco en un diplomado que se llamó Automatización de procesos industriales, y teníamos referencias del señor Freddy Adan, así como de otros compañeros como el profesor Jesús Guerrero”. 

El proceso formativo se dio en el municipio Iribarren con el Hospital Central, que atiende la mayor cantidad de casos de salud del estado y de la región; el hospital del municipio Jiménez y el hospital de Sarare, del municipio Simón Planas.

–Fue un proceso de autoformación y autoconstrucción de la formación, porque los compañeros también con sus conocimientos fueron construyendo un intercambio de saberes «in situ» con la práctica, y a partir de allí conformamos la Brigada con cinco compañeros en ese momento. Al principio, recibimos la formación 14 y de esos 14, en la medida que fuimos abordando otros espacios, unos se fueron sumando y otros se fueron quedando rezagados, y así fuimos atendiendo otros centros de salud y fortaleciendo también el tema del intercambio de los conocimientos. Luego planificamos otra formación que se dio en el mes de julio y terminamos de atender otros centros de salud.

Ese primer año 2020 revisaron más de 300 equipos y repararon más de 200 componentes médicos en centros de salud centinela y no centinelas. Por ejemplo, el hospital de Sarare que fue abordado en la primera cayapa, era el primer centro centinela del estado y lo atendieron con todas las medidas de seguridad y resguardo.

–En el 2021 continuamos todo ese proceso y por eso ya Cayapa Heroica es una referencia en todo el estado, incluso a escala nacional. Nosotros fuimos el primer núcleo que se conformó en el interior del país y que tuvo un auge bastante importante porque tuvo mucho movimiento. Hemos visitado más de 20 centros de salud en todo el estado y hemos atendido los nueve municipios de Lara: Urdaneta, Torres, Jiménez, Morán, Iribarren, Crespo, Palavecino, Andrés Eloy Blanco y Simón Planas. 

Informó Angélica González que la Cayapa también ha ido a los estados Portuguesa y Yaracuy. 

–Atendimos el hospital pediátrico del estado Yaracuy y el Centro Médico Deportivo; y en el estado Portuguesa fue otra experiencia importante porque fueron recuperados laboratorios y centros especializados para la producción agrícola, incluso en el INEA Portuguesa dejaron un operativo un laboratorio que es para determinación de la humedad de la semilla de arroz, lo cual permite la certificación de la semilla, es decir, eso tiene un gran impacto y una gran importancia en lo productivo, y aquí en el estado Lara en el INEA dejaron prácticamente operativo un laboratorio de biotecnología vegetal y le hicieron mantenimiento a casi todos los equipos de Lara, y ahorita están funcionando. La Cayapa Heroica ha dado muestras de la resistencia ante el bloqueo, esto es, mostrar y demostrar cómo con nuestras capacidades podemos dar respuesta a los problemas, por eso para mí la Cayapa es algo muy preciado.

—¿Y en materia del parque industrial, cuántas empresas hay en recuperación en Lara?

—Del conglomerado son 10 empresas y estamos recuperando cuatro aunque en el estado hay más, calculo que más de 50, es decir, que hay un gran potencial considerando las diferencias entre cada una con sus particularidades de sindicato, condiciones y contratos. Como le decía, el presidente Maduro ha dicho que vamos a un proceso de recuperación económica.

—¿Podríamos decir entonces que la experiencia Fundacite Lara con la Cayapa Heroica es la demostración de que un Estado sí puede ser eficiente y funcionar?

–Sí, sabiendo utilizar los recursos y las capacidades, aprovechándolas para solventar las problemáticas y ponerlas al servicio del pueblo. Tenemos las capacidades y la gente, el personal para dar respuesta y no quedarnos en los diagnósticos, sino hacer, dar respuesta a todos los problemas; tenemos las capacidades, la gente con el conocimiento, las ganas y la voluntad para hacerlo. Capacidad, compromiso y voluntad, es lo que necesitamos.

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