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Reconocimiento de saberes (I): así honramos el espíritu de Simón Rodríguez 

por Jose Roberto Duque
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En las próximas entregas de esta columna enumeraremos el trabajo y el reconocimiento al trabajo de varias personas y experiencias del estado Mérida, realizado por el núcleo Simón de Mucuchíes de la Universidad Nacional Experimental “Simón Rodríguez”. Estos reconocimientos tuvieron lugar en octubre de 2022, en el aniversario del nacimiento de Samuel Robinson. Pero más allá del dato noticioso queremos dejar constancia del trabajo formidable de los hacedores de cultura en los páramos.

Esta serie de trabajos, sistematizados y escritos por Yusdely Espinoza, quien es docente de ese núcleo universitario, es el registro histórico de un ámbito en el que todas las comunidades de Venezuela debería invertir tiempo y esfuerzos: la vida, la obra y el espíritu emancipador de mucha gente trabajadora y resistente de Venezuela. Homenajear a estos señores, señoras y agrupaciones es honrar lo más potente con que cuenta esa pequeña pero gran partícula del país.

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La educación venezolana ha sido motivo de preocupación no solamente en la actualidad o en los últimos 20 años, sino que viene siendo tema de gran importancia desde la época de nuestro maestro Simón Rodríguez y seguramente mucho antes que él. Pero fue este ilustre personaje quien marcó huella imborrable en la historia, dejó evidencia de sus inquietudes y sus propuestas para darle otra versión a la educación de nuestro pueblo venezolano y el resto de América.

Ya en su época, consideró que la educación debía tener otras pinceladas donde predominara la inclusión, la valoración por las artes y los oficios, con pensamientos liberadores sustentados en deberes y derechos, la formación popular e incluyente. Por esto, en su tiempo fue calificado como “loco”; una definición que hoy pone en evidencia la locura de muchos, porque son participes de la transformación educativa de nuestra hermosa Venezuela.

En sus propias palabras:

“…El proyecto, desde el temprano memorial, no supone a la escuela ni ocasional, ni aislada. La quiere instrumento generalizador de aptitudes tan variadas como necesiten de ella los desempeños útiles de la sociedad en su nueva condición republicana; es decir, aptitudes que inicien un arte de vivir y concurran a fundar civilización social con la civilización de todos. Nadie debe ser rechazado, nadie debe quedar excluido. La educación que alcanzará al conjunto, se ocupará de que los conocimientos que son propiedad pública, difundan fuerza suficiente para que la historia sea obra común, sin violentar a la naturaleza, sin oprimir a la razón, sin desfigurar los posibles destinos personales y colectivos.

Porque no debe de haber populacho en las Repúblicas. La escuela ensayará aptitudes en letras y oficios. El arte personal de vivir comienza en saberle una función a las manos y esa función integra al muchacho, con su propia representación útil en la comunidad, pues con acumular conocimientos, extraños al arte de vivir, nada se ha hecho para formar la conducta social. Los conocimientos dotarán de sentidos a la vida personal y la habilitarán para compartir, en planos de justicia, la vida social del universo latinoamericano, que es plural en términos racionales y debe concertar su unidad en objetivos sociales…”

Seguramente él no pudo ver realizado su sueño en aquel momento; pero actualmente se puede decir que una parte de esa visión integradora, liberadora e incluyente donde todos tienen espacio, son importantes y pueden aportar; se ha podido cumplir. Gracias a personas que se han interesado por mejorar la parte educativa, han retomado y apoyado algunas de las ideas de este insigne venezolano, personas que nacieron con la inquietud de darle valor a las propuestas que hace siglos atrás fueron ignoradas, hoy son base fundamental para mejorar la formación de todos los venezolanos. 

Entre estos personajes tenemos al ex presidente de la República Bolivariana de Venezuela: Hugo Rafael Chávez Frías, quien impulsó la educación en todas las regiones del país, a través de las misiones educativas como Misión Robinson, Misión Rivas y Misión Sucre. Bajo su liderazgo se modificaron los objetivos de la educación básica y diversificada implementando las escuelas y liceos bolivarianos, junto con el cambio de estudios universitarios, en algunos casos de tecnológicos por politécnicos. Territorializando de esta manera la educación para todos y todas los venezolanos: borrando toda frontera. Llegando a cada rincón del país y ofreciendo la educación en todos sus distintos niveles académicos, enmarcándola como un derecho para todos y todas y como un deber que el estado debe ofrecer y desarrollar. 

También cabe destacar el aporte que realizó y sigue realizando la Dra. Myriam Anzola, en el ámbito educativo desde hace varios años en sus distintas modalidades, aportando a la inclusión universitaria con calidad humanitaria, como fue el caso de integrar a los sordos a la Universidad de Los Andes en la facultad de Educación, brindando la oportunidad de estudio académico a la diversidad humana que somos. Poco a poco fue ampliando la visión educativa, no bastó con romper fronteras sino que además, se proyectó a incluir y a valorar académicamente la inmensa diversidad de experiencias y conocimientos, rompiendo el paradigma de una educación generalizada.

Con esta visión nace el Programa de Estudios Abiertos, que valora toda aquella experiencia, llámese oficio, arte, saber cultural, saber ancestral, conocimiento popular… todo aquello enmarcado en la vivencia de cada quien, en donde silenciosamente se ha dejado y/o aportado a la comunidad en donde se habita y en otros espacios. Todo esto se valora académicamente, demostrando así que todos tienen un espacio muy importante en la sociedad y que no existe un saber o conocimiento más importante que otro. 

Anzola, (2015) puntualiza:

“El reconocimiento de Saberes, en este caso no sólo nos remitimos a la praxis o a la formación en algún área de desempeño, sino al patrimonio de vida de los participantes que puede contemplar múltiples aristas de desarrollo humano que no han sido organizados en corpus teórico o practico coherente. Es decir, va más allá de acreditar experiencias concretas e identificables y se dedica a desarrollar dentro de una comunidad de aprendizaje, constructores mentales sobre las adquisiciones cognitivas en un proceso racional consciente elaborado por el propio sujeto que las aporta intelectualmente.

Indudablemente detrás de estos personajes está el silencio de cada una de las letras que con amor y confianza dibujó Simón Rodríguez.

En cada experiencia un Simón presente, una ratificación de que una educación distinta es posible, que cada vez son más los que se suman a esta hermosa locura.

Para celebrar su nacimiento, en octubre, se preparó la socialización de distintas sistematizaciones en arte y oficios a través de los Estudios y Experiencias Acreditables, por medio de las Comunidades de Aprendizajes: “Domingo Peña” ubicada en la ciudad de Mérida, específicamente en el sector Los Curos, y la Comunidad de Aprendizaje de “José Guerrero” ubicada en Mucuchíes.

Los integrantes de estas comunidades son maestros de artes y oficios, desarrollan una educación acorde a sus necesidades y las de su entorno, todo en función de darle el uso y valor a sus manos a y corazón, desde sus aprendizajes impregnados de cultura, comunidad, familia y amor.

Sus obras pueden hablar por sí solas, pero nada como escuchar en vivo sus inagotables cuentos, ver el transparente de sus ojos cuando comienzan a compartir sus experiencias, el acariciar constante entre sus manos que delatan el movimiento travieso de mariposas en sus estómagos, como su voz al comienzo se quebranta pero después de unos segundos toma cada vez más fuerza y temple esa voz que da por confirmado la educación liberadora, un ser lleno de mucha satisfacción y orgullo por sí mismo, en fin… la plenitud y felicidad… lo que realmente quiere que descubramos nuestro maestro Simón, en sus tantas líneas hechas con tinta y pluma en noches frescas y de eterno silencio.

A partir de la próxima entrega presentaremos a esos constructores y constructoras de la otra Venezuela posible.

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7 comentarios

Myriam Anzola 19 noviembre 2022 - 15:45

Hermoso e interesante artículo escrito desde la razón alimentada por un corazón sincero y decidido a la entrega por el otro como horizonte de realización. Mi respeto y admiración

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Oswaldo carvallo 19 noviembre 2022 - 16:54

excelente artículo quisiera participar

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Dulce Dávila 20 noviembre 2022 - 14:55

Un sueño hecho realidad….con esmero compromiso y responsabilidad……

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mario davila 20 noviembre 2022 - 14:49

Profe excelente muy profundo y bonito trabajo que se pueda desarrollar en pro de la educación

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Yoana Quintero 20 noviembre 2022 - 14:56

Excelente escrito querida profesora, sabías y mágicas palabras, felicitaciones

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Marlene Sulbarán 20 noviembre 2022 - 15:49

Buenas tardes Prf. excelente escrito y muy propio a su personalidad ese espiritud de ver el sueño de Simon hecho realidad, ese ser que da sin esperar nada a cambio, me agradan esa lineas, FELICITACIONES ……..

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Jensy Vizcaya 21 noviembre 2022 - 10:47

Excelente amiga como siempre te digo sabe quien sabe. Jj. Esa pasión con que transmiten ese conocimiento el amor por lo nuestro que bueno que empecemos a llevar esos saberews al ser humano porque vienen de dentro de ti de tu conciencia. Felicidades se te quiere.!

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