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El escabroso retorno hacia las manos

por Jose Roberto Duque
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Regreso a seguir jugando y no están aquí

Por qué me han dejado solo con esta infancia *

El camino de regreso hacia el olvido es escabroso. En este caso me refiero a un tema que he abordado en otras ocasiones y que, según mi convencimiento, una nación que se estime, no debe subestimar. Tiene que ver con las adicciones a las cuales sucumbimos y que como es sabido son el resultado de nuestra tendencia adictiva en unos seres cuyo aprendizaje ocurre mayormente por condicionamiento. De esa manera adquirimos los hábitos que incluye, desde luego, los alimenticios. De esto tiene conocimiento la industria capitalista que saca provecho a una masa humana adicta al azúcar, la sal y la manteca donde la infancia es la victima más apetecible. 

Esto tiene que ver con la manipulación de los sentidos, en este caso, el del paladar, pero no es sólo ese, también el oído, el ojo, la piel y el olfato, para en conjunto moldear un cerebro que conducirá al cuerpo y los comportamientos, según esa programación. 

“En esto, el arte ha sido una herramienta muy eficaz. No sólo en el propio arte como mercancía, sino también en lo que se puede lograr a través de él. Se propusieron, en principio, condicionar al cliente o al público para orientar sus emociones hacia ese consumo. Incidir, manipular e imponer el gusto. La canción, el cine, la televisión y los contenidos de internet, han sido utilizados con ese objetivo. Estupidizar al consumidor, simplificar lo más posible para evitar el discernimiento y el análisis. Más acción y menos trama. Mucho ruido, alto volumen y escaso silencio. Gran velocidad y poca pausa. Mucho adorno y poca desnudez. Mucha pornografía y poco sexo. Mucha vitrina y poco color. Mucho encandilamiento y poca sombra. Todos los sentidos amasados en uno solo. Nadie podrá ya escuchar sin ver ni ver sin escuchar, pero tampoco coordinar todos los sentidos en la contemplación. Necesitaremos imperiosamente la alteración de alguno de ellos.” **

Lo patético de todo esto son las posibilidades de olvido, es decir, las opciones para desaprender ese basurero. Yo lo asemejo al mismo proceso desintoxicante aplicado a un drogadicto mediante el tratamiento adecuado. En este caso no hay que considerar propensiones genéticas como en el alcoholismo o la obesidad, se trata de la inmensa mayoría de la población planetaria bajo los efectos de una industria que la envicia. 

De qué nos sirve esa computadora 

sí sustituye la creatividad 

sí desconoces tu propia identidad 

cuando ya tienes disecada la memoria ***

La información no implica sabiduría. Hoy cargamos bibliotecas enteras en un celular e infinidades de datos en el cerebro flotando en las mismas aguas de los miedos ancestrales. Los mismos dogmas incinerando la maravilla de vivir sin el agobio de la eternidad. 

Desconectados del propio cuerpo que una vez se tendió sobre la yerba a contemplar las nubes, a sentir el rumor del viento en las ramas de los árboles, la lluvia en el rostro y la tierra entre las manos.

Cuánta destreza atrofiada de nosotros 

Cuánta cultura ya rayando en el absurdo ****

La infancia es la victima principal que sucumbe ante estos encandilamientos. Reconozco que afrontamos problemas habituales más perceptibles y quisiera aportar soluciones para paliar las agresiones económicas (“sanciones”, no me cuadra) o para elevar los salarios, pero no tengo una salida más allá de la resistencia positiva junto a la confianza y la fe en el gran pueblo que somos. 

Si me atrevo proponer, en el orden de lo que vengo planteando, más que volver a los libros en las escuelas, tal como lo vienen haciendo algunos países, retomar aquel vigente planteamiento de Simón Rodríguez: Los trabajos manuales en las escuelas y liceos. A la par, en el entretenimiento, de juegos que involucren la destreza corporal y la creatividad.  Evitando en lo posible, por favor, la confección de utensilios inútiles con desechos, cuyo control de los mismos debería ser, en primer término, de la exclusiva responsabilidad de la industria que los produce y de un estado que los regule. 

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Notas:

*Gino González. Libro: Contrapunteo con Dámaso Figueredo. Elperroylarana.gob.ve/contrapunteo-c…

** Gino González. Canción: La frustración es una bala

*** Gino González. Canción: Pasaje amarillo

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