Hay una inventadera sublime, maravillosa y necesaria, la del pueblo que materializa el enunciado de nuestro lema: Ingenio, Creación, Liberación. Y hay una inventadera nefasta: la industria o arma sucia…
Hay una inventadera sublime, maravillosa y necesaria, la del pueblo que materializa el enunciado de nuestro lema: Ingenio, Creación, Liberación. Y hay una inventadera nefasta: la industria o arma sucia…