Inicio En resistencia “Cuestión de saber organizar las ideas”

“Cuestión de saber organizar las ideas”

Ganador del 2do lugar de la Olimpíada de Robótica Creativa en Aragua, 2024, y medalla de bronce en la World Robotic Olimpics en 2023, sus prototipos le han dado felicidad y también lágrimas

por Soriana Durán
336 vistos

Soriana Durán / Fotos Nathael Ramírez

_________________

Jesús Escalante entró al salón donde estaría asistiendo a un taller dirigido a muchachos y muchachas que como él forman parte del Programa Nacional Semilleros Científicos. En completo silencio, se dirigió a uno de los extremos y tomó asiento en un pupitre. Detrás de los anteojos de pasta se hallaba una mirada expectante y curiosa que más adelante, durante una partida amistosa de ajedrez, dejaría entrever cierto nerviosismo.

Al inicio movía las piezas con una mano temblorosa y se mantuvo callado hasta que le advertí de un error garrafal en el que perdería a su reina. Balbuceó un “ah, no me había dado cuenta” y corrigió de inmediato. Conforme avanzábamos al final, el temblor que acompañaba sus gestos desaparecía a pesar de que iba con desventaja, como si el perder en esta ocasión fuera la señal que necesitaba para bajar la guardia y percatarse de que no tenía que impresionar a nadie ni demostrar ninguna cosa en la entrevista.

Cuando respondió a la primera pregunta, habló en un tono nítido y presto que contrastaba con su aparente timidez: “Mi nombre es Jesús Alexander Escalante Alvarado, nací en el estado La Guaira y tengo 15 años”.

Es el hijo mayor de Joanna Salazar y Marcos Escalante, de quienes cuenta con apoyo incondicional. Su pasión por la robótica tiene raíces en el estudio de juguetes con mecanismos, así como suelen hacerlo en su infancia quienes comparten estos intereses, que en vez jugar con sus carritos o muñecos, los desarman con la fijación insistente de saber cómo son por dentro y cuáles son las piezas que los hacen funcionar. Cuando tenía 10 años, su exploración de la tecnología mediante el juego coincidió en el período de encierro de la pandemia, entre el 2019 y 2020. Pero el concepto de robótica en sí mismo llegó a su vida a través de los Semilleros Científicos:

Llegué al programa debido a una competencia que ganamos en 2024 en Aragua. Logramos obtener el segundo lugar en la categoría Desafío, y desde ese año pasamos a ser semilleros científicos. Ha sido una experiencia bastante bonita, he logrado obtener nuevos conocimientos con ellos y siempre me están apoyando en todo lo que puedan.

Jesús formó parte del equipo ganador del segundo lugar en la Olimpíada de Robótica Creativa donde participó con un prototipo de robot recolector de basura:

“En el caso de los prototipos, siempre me han gustado los robots recolectores de basura, ya que con ese tipo de robot fue el prototipo que ganamos el segundo lugar. Era básicamente un robot móvil autónomo que iba a ir por diferentes ambientes, rurales o urbanos, detectando y recolectando desechos para evitar la contaminación”.

El muchacho recuerda con regocijo ese momento y se nota en su voz la misma felicidad que experimentó ese día. Es ahí donde nos damos cuenta de que Jesús va en serio con la robótica, porque más que un pasatiempo, es un espacio que ha conseguido que le permite ensayar, errar y aprender del error, y cuando por fin consigue sus objetivos, la satisfacción es plena:

Es un sentimiento indescriptible, se sienten muchos sentimientos encontrados en ese momento, y más que todo por el proceso que uno pasa a la hora de realizar el robot. Hay días que uno está alegre porque funciona el robot, hay otros de frustración, uno se pone a llorar porque no funciona y bueno, muchas veces me ha pasado.

A Jesús también le gusta la impresión 3D. Tiene una impresora 3D en su cuarto que utiliza para crear piezas decorativas, organizadores o diseños propios. Le gusta la física, el baloncesto y los documentales sobre ciencias puras. Se proyecta cumpliendo sus metas universitarias en un futuro próximo;

La primera opción que tengo para estudiar en la universidad es la Robótica y la Automatización. Considero que la robótica es importante para Venezuela porque con este tipo de propuestas tecnológicas y robóticas podemos ayudar a mejorar el país, ya sea evitando contaminación, reduciendo o simplificando diferentes procesos y siguiendo como vamos muchos jóvenes del país, podríamos llegar a meter a Venezuela en uno de los top de la robótica mundial.

Tiene pensado trabajar en un prototipo que permita mejorar la calidad de vida a personas con movilidad reducida o personas con discapacidad visual. En cuanto a sus referentes, Jesús tiene a sus padres: “Me gustaría seguir los ejemplos que me han dado mi papá y mi mamá; siempre ser respetuoso con las personas, nunca rendirme y lograr mis objetivos. Nunca creer que nada es imposible, sino que todo es posible en esta vida”.

Autor

Compartir:

Deja un Comentario