Inicio Opinión y análisis 3I/ATLAS: el tercer mensajero interestelar visto desde Venezuela

3I/ATLAS: el tercer mensajero interestelar visto desde Venezuela

Cómo se ve el cometa interestelar 3I/ATLAS desde Venezuela, y qué pronostican nuestros estudiosos del Centro de Investigacion de Astronomía y Tecnologías Aplicadas (CIDATA-Mérida). La mayor expectativa de los astrónomos del planeta acerca de este cometa es si logrará sobrevivir a su encuentro con el sol

por maroas reyes
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Giuliat Navas y José Ubaldo Sánchez – CIDATA

Portada: imagen artística, solo referencial

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El cometa 3I/ATLAS es un objeto único: es el tercer cuerpo celeste confirmado de origen extrasolar que hemos detectado cruzando nuestro Sistema Solar. Su trayectoria hiperbólica lo dirige hacia el espacio interestelar, ofreciendo una valiosa “cápsula de tiempo” de otro sistema estelar. Descubierto el 1 de julio de 2025 por el sistema ATLAS (Asteroid Terrestrial-impact Last Alert System), su estudio desde Venezuela, a cargo del CIDATA (Centro de Investigaciones de Astronomía y Tecnologías Aplicadas) y el OAN (Observatorio Astronómico Nacional) ha enfrentado desafíos significativos debido a su baja luminosidad y posición en el cielo. No obstante, el análisis de su curva de brillo ha revelado un comportamiento anómalo que sugiere un posible final prematuro: la desintegración a causa del calor solar, destino similar al del famoso cometa ISON.

Un viajero cósmico nos vista

El prefijo «3I/» en su nombre, confirmado por la Unión Astronómica Internacional (IAU, por sus siglas en inglés), significa que es el tercer viajero con una trayectoria hiperbólica (e>1) comprobada. Sus predecesores fueron el misterioso asteroide con forma alargada 1I/’Oumuamua (2017) y el cometa 2I/Borisov (2019). Estos cuerpos son cápsulas del tiempo de valor incalculable, pues nos ofrecen la oportunidad única de estudiar, por primera vez, el material prístino que se formó en las nubes de gas y polvo de otras estrellas distantes.

Figura 1. Ilustración de la trayectoria orbital del Cometa Interestelar 3I/ATLAS (C/2025 N1) para el 29 de octubre de 2025, fecha de su perihelio. El diagrama muestra su órbita hiperbólica (e > 1) a su paso por las cercanías de las órbitas planetarias interiores (Mercurio, Venus, Tierra y Marte). Fuente: Astrofotografía / CIDATA

¡Sin Retorno! La prueba de que el Cometa 3I/ATLAS vino de otro lugar

¿Cómo sabemos que el cometa 3I/ATLAS no se originó en nuestro Sistema Solar? ¡La respuesta está en su increíble velocidad y excentricidad! Mientras que la trayectoria de nuestros planetas y cometas es una órbita cerrada (elíptica, con excentricidad e<1), la de 3I/ATLAS es hiperbólica (e>1). Esto significa que viaja a una velocidad asombrosa de ≈66 km/s, demasiado rápido para que la gravedad del Sol lo pueda atrapar. Es la única y fugaz visita que nos hace antes de que este viajero estelar se marche para siempre al espacio interestelar.

Lo clasificamos como cometa y no como asteroide porque, al sentir el calor del Sol, despertó. Ese calor sublima sus hielos congelados (como dióxido de carbono y cianógeno), creando la característica coma (la nube difusa) y una tenue cola (Figura 2). Esta actividad nos confirma: no es solo un cuerpo errante, ¡es un cometa genuino de otro sistema estelar!

Figura 2. Observación del cometa 3I/ATLAS desde un observatorio del Sur. Fuente: Raúl Meliá, colaborador del grupo de investigación RAC internacional en el que la Dra. Navas colabora desde CIDATA, Mérida Venezuela

Astrónomos venezolanos luchan contra el Sol y la lluvia para rastrearlo

El equipo de investigadores de CIDATA liderado por la Dra. Giuliat Navas y el Ing. José Ubaldo Sánchez, ha enfrentado serios desafíos al intentar monitorear el Cometa 3I/ATLAS desde los telescopios Reflector y Cámara Schmidt del OAN. ¡Este visitante interestelar no se lo ha puesto fácil!

Inicialmente era un objeto extremadamente débil, casi invisible desde nuestros telescopios (magnitud 19-20), y aunque su brillo mejoró (magnitud 14-15 para mediados de octubre), su cercanía angular al Sol ha sido el obstáculo actual (Figura 1). Durante septiembre y la primera mitad de octubre, el cometa se mantuvo oculto cerca del resplandor solar, siendo visible solo durante la primera parte de la noche (19-21 HLV) estrecha ventana, pero las condiciones en la Cordillera de los Andes, con cielos nublados y fuerte turbulencia (seeing deficiente), nos sabotearon las escasas oportunidades de poder observarlo desde nuestros equipos.

El monitoreo ha entrado ahora en una pausa forzosa. Desde el 14 de octubre de 2025 el cometa ha sido completamente eclipsado por el brillo diurno del Sol (Figura 1), volviéndose inobservable. Este «tiempo muerto» es crucial, ya que el destino final del cometa, su posible desintegración por el calor del Sol, se decidirá en este período. La comunidad científica aguarda con expectación su reaparición, para confirmar si este impresionante viajero interestelar logrará sobrevivir a su encuentro con nuestra estrella.

Alerta cósmica: ¿sobrevivirá el cometa 3I/ATLAS a su encuentro con el Sol?

El enigmático cometa 3I/ATLAS alcanzará su máxima cercanía al Sol (perihelio) el 29 de octubre de 2025, quedando a solo 1.356 UA de nuestra estrella. Nuestro equipo científico ha estado estudiando de cerca su brillo, y lo que hemos descubierto es tan inusual como fascinante. Durante 70 días, su luminosidad se mantuvo constante, «plana» (Figura 3), un comportamiento que no es normal en un cometa saludable que se dirige hacia el Sol. ¡Esto podría ser la señal de un final prematuro!

Esta extraña estabilidad en el brillo nos recuerda a otro famoso visitante, el cometa C/2012 S1 ISON, que se desintegró por completo tras su paso cercano al Sol. Esta inquietante similitud sugiere que el 3I/ATLAS podría estar agotando rápidamente su hielo superficial o, peor aún, sufriendo una desestabilización estructural interna. Si el intenso calor solar provoca una eyección de gases lo suficientemente violenta (sublimación térmica), esta fuerza superará la débil cohesión del cometa. El resultado sería catastrófico, el núcleo se fragmentaría, dejando atrás solo una nube de escombros. Estamos expectantes por ver si este increíble mensajero interestelar sobrevivirá a su encuentro con el Sol.

Figura 3. Curva de luz del promedio corrido por día del 3I/ATLAS. Fuente: Ignacio Ferrin, Giuliat Navas, Raúl Meliá, Charles Triana, José Garrido.

Si el cometa sobrevive a este encuentro solar, será potencialmente observable de nuevo a principios de diciembre de 2025, cuando se aleje del resplandor de nuestra estrella para continuar su viaje por el espacio profundo (Figura 4).

Figura 4. Ilustración de la posición del Cometa Interestelar 3I/ATLAS (C/2025 N1) en diciembre de 2025, mostrando su trayectoria de salida del Sistema Solar interno tras su perihelio. El diagrama incluye las órbitas de los planetas interiores y Júpiter, evidenciando cómo el cometa se aleja del Sol en dirección al espacio interestelar. Fuente: Astrofotografía / CIDATA

Conclusión

El 3I/ATLAS ha sido un objeto de gran interés científico, no solo por su origen extrasolar, sino por su frágil comportamiento. Aunque los desafíos de observación han sido notables, el análisis de su curva de luz y el pronóstico de su posible desintegración nos recuerdan la naturaleza impredecible y transitoria de estos viajeros helados.

La Dra. Navas del CIDATA y un equipo internacional (expertos de Venezuela, Colombia y Argentina) continuarán la investigación para determinar el destino final del cometa en diciembre. El estudio se centrará en lo que sucederá con el objeto una vez que supere su paso cercano al Sol y sea nuevamente observable.

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