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Dame unas conchas de moluscos y te hago un hueso

Elaboración de implantes óseos a partir de un biomaterial que abunda en nuestras costas: en esa investigación, y en otras de la misma importancia, está fajada Lenys Azuarte junto con el equipo de la Unidad de Estructura Molecular del IDEA

por Alejandro Silva Guevara
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Alejandro Silva Guevara / Fotos Abraxas Iribarren

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A partir de experimentos previos desarrollados por el profesor Rodolfo Vargas en el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) se logró no sólo crear un implante a partir del Carbonato de Calcio, mineral que se encuentra tanto en el caparazón de guacucos, chipichipis y en otros recubrimientos duros de habitantes del mar, como en nuestros huesos, sino también incorporarlo a un paciente con éxito.

Lenys Azuarte pasó a ser parte del equipo hace poco más de tres años y a pesar de que son “toderos” dentro del laboratorio, ella tiene proyectado como título tentativo para su doctorado, “Síntesis y caracterización de xenoinjertos óseos a partir de un biomineral”, investigación que no solo se basa en aplicar sus conocimientos químicos, sino que involucra la biología y otras disciplinas que se deben considerar cuando se pretende sustituir alguna pieza del cuerpo.

El proyecto retomado por el IDEA desde hace poco tiempo se encuentra en la etapa del establecimiento de los protocolos para obtener xenoinjertos en condiciones idóneas, y como todo proceso científico, tiene sus lapsos de prueba, por lo que se espera tener resultados a mediano y largo plazo. También se debe considerar que no ha sido fácil llevar a cabo esta importante investigación por los problemas recurrentes que han afectado la producción nacional en todos los sentidos, como el de la dificultad de encontrar los reactivos, que no se han podido importar según las necesidades de los estudios.

A pesar de ello, y después de tocar muchas puertas, pudieron abastecerse del reactivo, razón por la que el proyecto avanza con miras a consolidarse como una alternativa efectiva y de costos muchísimo más accesibles frente a los implantes que se comercializan actualmente y que tienen costos prohibitivos para la mayoría de los pacientes, además de que siempre existe un riesgo de rechazo por el organismo del implantado.

Parte de las bondades de este estudio tienen que ver con el hecho de que tanto el biomineral como los huesos humanos poseen hidroxiapatita, lo que minimiza que baje casi a cero el rechazo del xenoinjerto. Explica Lenys:

El biomineral, al hacerlo pasar por ciertos procesos que lo hacen reaccionar, genera un intercambio dentro de la estructura química; él cambia su composición y adquiere características propias de un hueso humano y celularmente es reconocido y aceptado por quien lo recibe como implante.

Trabajo en equipo de verdad verdaíta

Lenys Azuarte pasó a formar parte importante de un equipo al que previamente llamé todero, porque en la Unidad de Estructura Molecular del IDEA todo el equipo participa en todos los proyectos. Además entienden que la ciencia es un compendio de varias disciplinas que se concatenan entre sí, dependen unas de otras para lograr investigaciones que se concretan con resultados exitosos.

Rodolfo Vargas es como nuestro papá científico y siempre nos ha inculcado que estamos creando ciencia dirigida a solucionar problemas de la puerta del laboratorio hacia afuera (…) Si haces ciencia para solventar aunque sea uno de los muchos problemas que existen en este campo, se debe buscar que sea factible, buscar que sea mejor y más barato y que sea un proyecto que tenga un impacto social que nunca se quede dentro de los límites del laboratorio.

Rodolfo Vargas, Yelegnis Guevara y Éucarys Jiménez, compañero y compañeras de Lenys, obtuvieron el Premio Nacional de Ciencia y Tecnología en el año 2023 no solo por esta investigación, sino por otras más como la de la clasificación e identificación de cálculos renales, y la creación de un kit que detecta de manera muy poco invasiva los mismos y acercan al quehacer médico a las causas que crean estas formaciones en los riñones. También llevan adelante otra investigación, que se encuentra lamentablemente suspendida por razones innobles, dirigida a corregir problemas respiratorios en neonatos. Además continúan con el proyecto de Pesquisa Neonatal, que vienen realizando desde hace varias décadas y consiste en la detección temprana de enfermedades congénitas y metabólicas hereditarias, con la recolección de una simple muestra de sangre que se le toma al bebé por el talón y que ha beneficiado con salud de calidad a miles de niños y niñas.

La importancia de un buen profesor

Lenys Azuarte nació el año 1991 en Caracas. Lo de “todera” en el área científica le viene del padre, quien a pesar de haber nacido en la capital se crio campesinamente en Barinas haciendo lo propio: de todo. Su mamá, también Caraqueña, se dedicó a ser maestra de preescolar. Aunque no recuerda tener antecedentes de científicos en la familia, sí recuerda a su profesor de Química de tercer año de bachillerato en el liceo “María Auxiliadora”, el de las monjas Salesianas. César (no recuerda su apellido) resultó ser de esos profesores que no solo hablan sobre la materia que dan de manera automática, sino que hizo que Lenys entendiera que la química está en todas las cosas, y que siempre hay algo más allá de lo evidente: “Cuando yo escuché eso, porque además el profesor explicaba la química maravillosamente, supe que ese era mi camino”, cuenta con una sonrisa que brota de sus recuerdos.

Ya definida en sus aspiraciones, al salir de bachillerato inició sus estudios de Técnico Superior en Química en el Instituto Universitario de Tecnología “Federico Rivero Palacio”; posteriormente se tituló como Licenciada en Química en la Universidad Simón Bolívar. Decidió tomarse un tiempo para sí misma y dedicarse a otras pasiones como el ciclismo y la pintura, hasta que logró ingresar al equipo del IDEA con miras a obtener un doctorado en Química en la Universidad Central de Venezuela (UCV).

¿Hacer un doctorado para qué? Estaba negada a hacer estudios con trabajos que se quedaran engavetados en un laboratorio, pero aprendí con el profesor Rodolfo que se pueden hacer cosas que ayuden a los demás, y eso es lo que quiero, que la ciencia que yo desarrolle realmente ayude a alguien.

Lenys está muy consciente de que los títulos universitarios no representan el final de la adquisición de conocimientos y se exige siempre seguir investigando, creciendo, preguntándose el cómo se puede mejorar la vida de una sociedad que se desplaza a mil sobre la moto inestable del destino.

“Creo que se necesitan toderos en la ciencia; a pesar de que hay especializaciones, pienso que el científico debe ser integral y sobre todo debe tener sentido de pertenencia”, afirma Lenys con la fuerza de quien podrá consolidar investigaciones que sin dudas aportarán al bienestar de los y las venezolanas.

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1 comentario

Freddy Gámez 18 febrero 2026 - 21:09

Por favor, investiguen sobre el «Gel Bone 02», Bioadhedivo Óseo. Repara fracturas sin cirugía invasiva ni placas de metal. inspirado en la capacidad de adhesión de las otras. (Universidad de Zhenjiang). Yo investigué porque estoy convaleciente de una fractura de clavícula y he Sido operado 3 veces porque los tornillos se salieron, luego se Safo un alambre y ahora me colocaron un alambre tipo tornillo

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