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El asteroide (2362) Mark Twain, un cuerpo menor de 5.61 kilómetros de diámetro bautizado en honor al célebre escritor, fue el protagonista de una reciente campaña de observación de alta precisión desde el Observatorio Astronómico Nacional (OAN) de Llano del Hato, en Mérida. Este objeto de tipo espectral S, caracterizado por una composición rica en silicatos y metales, se desplaza de forma estable en el Cinturón Principal, entre las órbitas de Marte y Júpiter. Para monitorearlo, se utilizó el Telescopio Reflector de 1 metro del OAN y se procesaron los datos mediante el software especializado Astrometrica. Los análisis determinaron que el objeto tiene un periodo orbital de 3.7 años terrestres, un periodo de rotación de 5.99 horas y una velocidad angular de 0.54 segundos de arco por minuto frente al fondo estelar. Estos valiosos datos fotométricos y astrométricos ya alimentan los modelos predictivos y de defensa planetaria en las bases de datos globales del Minor Planet Center (MPC).
Este logro fue posible gracias al esfuerzo conjunto entre el departamento de investigación de la Fundación CIDATA, liderado por la Dra. Giuliat Navas, y estudiantes de Servicio Comunitario de la UNEFA Mérida. Esta alianza estratégica, impulsada por el MINCYT y respaldada por el presidente del CIDATA, el Dr. Walter Espinoza, demuestra la alta capacidad técnica, el talento calificado y la soberanía tecnológica con la que el ecosistema científico venezolano contribuye activamente al estudio del medio interplanetario.
Crónicas de una Roca Elíptica
Registrado formalmente por la ciencia en el siglo XX, este cuerpo celeste fue descubierto por el astrónomo soviético Nikolái Stepánovich Chernyj el 24 de septiembre de 1976 desde el Observatorio Astrofísico de Crimea, catalogado inicialmente bajo la designación provisional 1976 SH2. Años más tarde, su nombre definitivo fue asignado oficialmente por la Unión Astronómica Internacional a propuesta de su descubridor, rindiendo homenaje al pseudónimo del célebre escritor Samuel Clemens; un término de la jerga náutica del río Missisipi que indicaba dos brazas de profundidad o «aguas seguras» para la navegación.
Actualmente, el asteroide (2362) Mark Twain está clasificado como un objeto rocoso con un diámetro estimado en aproximadamente 5.61 km. Dinámicamente pertenece al grupo específico conocido como la Familia de Asteroides de Nysa y se ubica de forma estable en la zona interna del Cinturón Principal de Asteroides (distancia promedio al Sol 2,19 Unidades Astronómicas, UA). Desde esta región del espacio, el cuerpo menor describe una trayectoria elíptica constante y segura alrededor del Sol (figura 1, foto principal: simulación de la órbita del asteroide (2362) Mark Twain. Vista de la trayectoria elíptica del objeto menor delimitada en el espacio interplanetario entre Marte y Júpiter. Durante la ventana de observación desde el OAN, el astro se localizaba a 0.944 UA de nuestro planeta y a 1.929 UA de nuestra estrella, confirmando la notable estabilidad de su recorrido dinámico. Fuente: NASA / JPL Orbit Viewer, 2026).
A diferencia de otros cuerpos menores del Sistema Solar, este objeto presenta una morfología irregular y facetada, producto de una historia colisional milenaria que ha esculpido su superficie. Con un albedo de 0.23 esta roca refleja el 23% de la luz del Sol, porcentaje que indica un valor relativamente alto para un asteroide, lo que confirma que pertenece al tipo espectral S (Silicatados); lo que nos indica que está compuesto mayormente por rocas ricas en silicatos y metales como el hierro y magnesio, lo que facilita su captura desde telescopios ópticos desde la Tierra. Para los astrónomos, monitorear su comportamiento rotacional y morfológico es uno de sus grandes objetivos, de allí radica la importancia de este proyecto de investigación. Se presume que este asteroide tiene un periodo de rotación de 5.99 horas, por lo que no presenta un riesgo de desintegración por fuerza centrífuga.

Mediciones y Seguridad Planetaria
El análisis del asteroide (2362) Mark Twain es un componente fundamental para actualizar los modelos predictivos de la base de datos del Minor Planet Center (MPC). Evaluando los datos de posición obtenidos a partir de las imágenes capturadas en el OAN, se ratifica que este objeto registra una velocidad angular aparente promedio de 0,54′′/min frente al fondo estelar, un desplazamiento característico de los cuerpos estables de la región central del Cinturón Principal de Asteroides. Su trayectoria describe una elipse moderadamente excéntrica alrededor del Sol, completando un período orbital de aproximadamente 3.7 años terrestres.
Establecer con exactitud variables como su velocidad angular relativa respecto al fondo de estrellas fijas, no solo refina las efemérides astronómicas globales, sino que alimenta de forma soberana los esquemas de defensa planetaria. El análisis continuado de su órbita (ilustrada formalmente en la Figura 2) permite simular escenarios mecánicos para comprender su comportamiento.
Fortalecimiento de las Capacidades Institucionales
El éxito en el seguimiento de estos cuerpos menores valida la importancia estratégica de la infraestructura astronómica en Mérida. El trabajo conjunto con el telescopio reflector, el desarrollo metodológico del CIDATA en el procesamiento de imágenes y la gestión institucional del Dr. Walter Espinoza, demuestran de forma conjunta que el país cuenta con el equipamiento y el talento calificado para participar en los programas internacionales de monitoreo del medio interplanetario.
Estas actividades científicas no constituyen esfuerzos aislados, sino que forman parte de una visión institucional orientada a potenciar la apropiación del conocimiento astronómico y tecnológico. Al integrar a técnicos, investigadores y estudiantes en el análisis de datos astronómicos reales, se construyen bases sólidas para la soberanía del conocimiento y se fomenta el interés por las ciencias puras y aplicadas en todo el territorio nacional.
La elaboración de esta nota científica se realizó en el marco de la colaboración entre el CIDATA y el Proyecto de Servicio Comunitario de la Universidad Nacional Experimental Politécnica de la Fuerza Armada (UNEFA), Núcleo Mérida (detallado en la Figura 3).
El desarrollo de este trabajo fue posible gracias a los datos obtenidos en esta campaña interinstitucional, un hito que consolida el esfuerzo conjunto por la vinculación sociotecnológica y el arraigo de la cultura científica en nuestras universidades. Este logro refleja el interés de la presidencia del CIDATA y del MINCYT en robustecer la investigación nacional y sembrar el futuro de las ciencias del espacio, formando a una generación de relevo entusiasmada por una disciplina tan fascinante como la astronomía.

Fuente: Elaboración propia (2026).
El seguimiento y el análisis de datos realizados sobre el asteroide (2362) Mark Twain reafirman de manera contundente las elevadas competencias técnicas y operacionales presentes en el ecosistema científico venezolano. Al procesar imágenes astronómicas, capturadas por un sensor CCD del Telescopio Reflector, y transformarlos en reportes astrométricos con un nivel de precisión, se demuestra que el país cuenta con el talento humano calificado y la infraestructura tecnológica necesaria para interactuar activamente con las grandes preguntas de la astronomía planetaria moderna. Esta dinámica valida la autonomía de nuestras instituciones para generar información de alta fidelidad que alimenta de forma directa las bases de datos globales del MPC, salvaguardando el registro independiente del entorno cósmico que circunda nuestro Sistema Solar.
Por otra parte, el desarrollo de esta nota informativa científica pone de manifiesto el valor estratégico del binomio entre la academia y los centros de investigación del Estado, consolidado a través del programa de Servicio Comunitario de la UNEFA Núcleo Mérida. Desde la posición como voluntario, la experiencia de estructurar y procesar este material técnico no solo facilitó una comprensión profunda de las ciencias astronómicas y del movimiento de cuerpos menores, sino que sirvió como un canal efectivo para la democratización y divulgación del conocimiento científico nacional. Este esfuerzo interinstitucional conjunto entre la universidad UNEFA, la Fundación CIDATA y el OAN evidencia que la vinculación sociotecnológica es una herramienta poderosa para despertar la curiosidad científica en las nuevas generaciones. Al mismo tiempo, reafirma el compromiso de la juventud universitaria venezolana de contribuir con orgullo en proyectos de frontera que fortalecen la soberanía tecnológica y proyectan el avance de la ciencia con un sello indiscutiblemente nacional.