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Falcón en riesgo: el acelerado agotamiento de las fuentes hídricas

En este artículo un equipo de agricultores, investigadores y activistas de Curimagua dan la voz de alerta por la situación del agua en la Sierra Falconiana

por maroas reyes
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‎Edgar Olivet y ‎Oswaldo Miquilena

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‎La Hoya de Curimagua (‎Comuna «José Leonardo Chirino», parroquia Curimagua, municipio Petit del estado Falcón) es una cuenca hidrográfica endorreica o cerrada de unos 90 km², ubicada en el corazón de la Sierra Falconiana. Su superficie drena internamente a través de un sistema kárstico desarrollado en calizas cretácicas. Al carecer de salida superficial todos los flujos de agua, sedimentos y contaminantes convergen hacia su fondo y pasan a las profundidades a través de numerosos ahitones, cuevas y sumideros, formando lo que se conoce como el acuífero o lago subterráneo que drena externamente hacia cuatro cuencas hidrográficas, a saber: ríos Mitare, Hueque, Ricoa y Meachiche-San Antonio. Su equilibrio hidrológico depende en gran medida de que mantenga y preserve su cobertura forestal, que intercepta la niebla, reduce el impacto de la lluvia, favorece la infiltración y mantiene la humedad atmosférica local.

‎Llegó a albergar tres bosques nublados que se distribuirán como manchones reguladores del clima de gran parte de la sierra y del flujo hídrico que de ella emana: Cerro Galicia, Cumbres de Uría y el Ahitón del Guarataro. Estos son ecosistemas de montaña húmedos caracterizados por una cobertura de niebla casi constante a nivel de las copas de los árboles. Son vitales para la biodiversidad y la regulación hídrica, famosos por su exuberante vegetación, que incluye abundantes epífitas (plantas que crecen sobre otras) como orquídeas, bromelias y musgos, que absorben la humedad directamente del aire y albergan una diversidad biológica asombrosa, incluyendo especies endémicas y amenazadas: aves exóticas, anfibios y mamíferos.

‎La crisis climática, la deforestación, la ganadería, la agricultura desmedida y los urbanismos vacacionales se ensañaron contra estos bosques a pesar de que diversos estudios advertían sobre la urgente necesidad de conservarlos, ya que son muy sensibles a las alteraciones climáticas y lamentablemente hoy han desaparecido.

‎Casi todo su territorio es circundado por el Parque Nacional Juan Crisóstomo Falcón, creado mediante decreto en 1987 tras la gran lucha y movilización popular contra la construcción, en pleno Cerro Galicia, de un complejo turístico internacional que denominaban «Cumbres del Caribe Country Club».

‎Forma parte del Área Bajo Régimen de Protección Especial (ABRAE) con una Reglamentación y Manejo de Uso bastante estricta en el papel pero que carece de aplicación práctica de parte de las autoridades ambientales y la propia comunidad. Las principales actividades económicas que desarrolla la población asentada en su territorio son agrícolas, turísticas, artesanales y servicios.

La Hoya de Curimagua está sometida a múltiples presiones que han transformado aceleradamente su paisaje:

‎· Actividad ganadera extensiva: La cría de bovinos y ovinos, fundamentalmente , ocupa cada vez más superficie, incluso en laderas de alta pendiente y dentro de los límites del Parque Nacional Juan Crisóstomo Falcón. El sobrepastoreo compacta el suelo, destruye la vegetación herbácea y reduce la capacidad de infiltración. Numerosos manantiales, además, han sido cegados bajo las huellas de estos animales cuya cría está restringida o prohibida en el Reglamento de Uso de la Zona Protectora de la Sierra de San Luis.

‎· Deforestación para agricultura y urbanismo: la tala y quema de vegetación y bosques nublados, muchas veces en las márgenes de nacimientos de agua, riachuelos y quebradas, para cultivos de subsistencia o la construcción de edificaciones de veraneo o habitacionales, junto con la apertura de vías, que multiplican el sellado del suelo fragmentado drásticamente el frágil equilibrio ecológico de la zona.

· Libre disposición de desechos sólidos y de las aguas servidas que generalmente son lanzadas a cauces de escorrentía de las aguas de lluvia sin tratamiento previo.

‎Consecuencias:

· Contaminación y sedimentación del acuífero subterráneo.

· Desaparición de los bosques nublados y vastas áreas boscosas.

· Pérdida progresiva de la cubierta vegetal y consecuente arrastre y erosión de los suelos.

· Modificación acelerada del clima.

· Desaparición casi total de las fuentes naturales de agua (riachuelos, quebradas, ojos de agua).

· Posible pérdida o modificación de especies de flora únicas en el mundo y de especies de fauna ante la modificación de los ecosistemas naturales.

· Muy bajo o escaso rendimiento de las actividades agrícolas llevando a las familias campesinas a una infrasubsistencia.

· Modificación de los patrones culturales y pérdida de la identidad serrana.

· Enfermedades recurrentes.

· Miseria y pobreza extrema.

· Migración.

‎Algunas luchas emprendidas por las comunidades de este territorio nos dicen que no todo a sido indolencia o inconsciencia frente estas actividades depredadoras que han venido progresivamente alterando el frágil equilibrio ecológico de la Hoya de Curimagua. Resalta la lucha librada a inicios de los años 80 del siglo pasado en contra de la construcción de un complejo turístico internacional que habían denominado «Cumbres del Caribe Contry Club» en pleno bosque nublado del Cerro Galicia, que es la mayor altura de todo el territorio falconiano y de la que estamos preparando una recopilación especial que nos de luz y aliento para seguir en esta larga batalla por la preservación de la vida en el planeta.

Igualmente encontramos la lucha desplegada por las comunidades de La Ciénaga de La Chapa y de Curimagua en contra de la construcción de una Casa de Retiro Espiritual en pleno bosque nublado de las Cumbres de Uría. En ese mismo sitio boscoso de dieron reiteradas denuncias contra la construcción de Quintas de Veraneo y oposición comunal a la instalación de una antena de la empresa Movilnet dentro de los límites del Parque Nacional Juan Crisóstomo Falcón. De igual forma ha habido una férrea oposición de parte de la comunidad a la insistencia en perforación de pozos en la Hoya de Curimagua. En tal sentido se logró paralizar la perforación de un pozo en el sector El Hinojo en las cercanías de la población de Uría.

‎De otro lado la comunidad organizada en lo que se denominó en aquel entonces la Confederación de Consejos Comunales José Leonardo Chirino participó activamente en un estudio financiado por PDVSA, para evaluar las posibilidades de ampliación del Parque Nacional en algunas áreas de interés ecológico que aún permanecen desguarnecidas. De ese estudio con el levantamiento de las respectivas coordenadas, entre otros, se incorporaron las Cataratas de Hueque y el área comprendida entre El Ahitón del Guarataro hasta las inmediaciones de las poblaciones de Zaragoza y San Lorenzo. Esta propuesta fue elevada a la Asamblea Nacional, donde ha debido someterse a revisión y aprobar la nueva delimitación. Esto aún no ha sucedido.

‎Concluiremos diciendo que la dimensión de la situación ambiental de la Hoya de Curimagua debe ponernos en alerta a todos los serranos y Falconianos en general por los impactos que ello acarrea sobre el frágil equilibrio ecológico de esta zona. Es un punto crítico donde la preservación del clima regional y la seguridad hídrica del occidente falconiano están en juego.

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3 comentarios

Ramiro Ruiz Primera 9 junio 2026 - 08:35

Excelente y didáctico ensayo. Debemos difundirlo en pro de crear conciencia en toda Falconía, tal como se hizo en la lucha por la Defensa del Galicia, liderada por el inolvidable Ali Primera

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Jesus Aron Rojas 8 junio 2026 - 21:56

Buenísimo, ilustrativo y didáctico. muchos de esos eventos negativos ecológico pasan en diversas regiones de manera imperceptible por desconocimiento de hechos, de acción y de derechos. saludos. de parte de Jesús Aron Rojas. CARÚPANO, Sucre. gracias.

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FRANK RAMÓN ZAMORA 6 junio 2026 - 07:00

Excelente reportaje con muy buen contenido, efectivamente, la Sierra de Falcón representa nuestro principal reservorio hídrico; por tanto, debemos bajo cualquier pretensión preservarlo para garantizar este vital líquido a nuestras generaciones futuras, tal como lo hicimos en el año 1982, que con el apoyo de la organización popular, estudiantes, campesinos, profesionales e investigadores defensores de los recursos naturales, logramos detener el moustro turístico «Cumbres del Caribe Coutry Club» que se pretendia construir en la cima del Cerro Galicia, cuya lucha estuvo bajo el iderazgo principalmente del Movimiento Ecológico del Siglo (MES 21).
De la mano con hombres y mujeres de esta prodigiosa tierra, a través de CODECYT-MINCYT- UNEFM, y otras instituciones, hemos venido promoviendo e impulsando en los últimos años en diversas comunidades de la Sierra de Falcón, una agricultura bajo un enfoque estrictamente agroecologico-orgánico (eso que ahora llaman agricultura regenerativa), a través del KONUCO como medio de producción biodiverso ancestral, donde hacemos especial énfasis en la salud del suelo, como recurso no renovable y determinante para la sostenibilidad agroalimentaria de las generaciones actuales y futuras…
Como consideraciones generales, pienso que sobre este tema hay mucha tela que cortar; sin embargo; me atrevería a sugerir que *URGE* la necesidad de la aplicación del estamento juridico existente que rige la materia para las ABRAE, como es el caso que nos ocupa. Hasta pronto… FRANK RAMÓN ZAMORA

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