Teresa Ovalles Márquez / Fotos Abraxas Iribarren
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A sus tempranos 18 años Alejandro Torrez ya ha sido charcutero, carnicero, piñatero… Es becario del programa Semilleros Científicos y pasante en la Gerencia de Formación Tecnológica del Centro Nacional de Tecnología de información (CNTI). Lleva en su piel y en su memoria valiosas experiencias emocionales.
Lilibeth Durán es su madre y su padre es Leonardo Torrez. Nació el 11 de mayo de 2008. A su padre, nacido en la localidad de Casigua El Cubo, en el estado Zulia, en el Registro Civil, al elaborar su acta de nacimiento, le cambiaron en su apellido la letra s por la z.
Este talentoso muchacho vive en Antímano junto con sus dos hermanas, su mamá y su padre. Forma parte del equipo que logró el tercer lugar del Campeonato Nacional de Robótica 2024 con el prototipo “Hidropónico, sistema de riego automatizado”, junto con su entrañable compañero, Kevin Simoes.
El premio trajo para él una honda transformación. Luego de ese triunfo su vida cambió. Pudo recuperar su autoestima y superar los problemas emocionales derivados del acoso escolar de que fue objeto en algún momento. Alejandro desarrolló sus propios mecanismos para sobrevivir.
–Fue tanto, pero tanto así, que yo vivía bajo mi propio lema, que era: “Decepciónate, para que cuando algo malo pase ya estás suficientemente desencantado”.
Estudió en un liceo privado donde la mayoría de sus compañeros obtenían buenas calificaciones. En cambio, él se limitaba a escuchar atentamente las clases, asimilar y presentar los exámenes para alcanzar una calificación suficiente para aprobar. Consideraba que lo demás era un lujo.
El premio le ha brindado experiencias alentadoras. Transformó su pesimismo en una actitud positiva ante la vida y en disposición a “echarle pichón” y ponerle “bastantes ganas” a todo lo que hace.

En tono filosófico, como él mismo dice, su proyecto de vida es “seguir estudiando y poder vivir tranquilo. Mi familia no es de bajos recursos, pero tampoco tenemos mucho dinero, y quisiera poder darme una buena vida, sin estar preocupado por una renta o algo así; quiero vivir la vida como se debe, no sobrevivir como se pueda”. Alejandro disfruta “cualquier tipo de música, en especial el jazz, el electro swing y el indie rock”. Le encantan los libros de ciencia ficción y el webcomic de romance. Está leyendo el libro de Stephen King, It (Eso), el payaso.
