Inicio Gente palante No lo sé, Rixcis; pareces inventor

No lo sé, Rixcis; pareces inventor

por Jose Roberto Duque
382 vistos

Para el consumidor promedio, un simple horno microondas sirve para calentar la sopa del día anterior; pero para Rixcis Brito, se trata de un aparato capaz de salvar casas

Alejandro Silva Guevara / Fotos: Leorana González

En el estado Sucre, al oriente del país, queda Irapa, donde nació Rixcis Brito Alcalá en 1952. Más allaíta encontramos a Macuro, pueblo al que su familia se trasladó y en donde creció dando muestras de lo que sería la pasión de su vida: inventar. Ambos son poblados pequeños que se ubican en las orillas de las costas del mar Caribe.

Su papá trabajaba en el campo y su madre en la casa, y según Rixcis, ella, su mamá, fue quien lo apoyó incondicionalmente en todos sus inventos, porque seguramente reconoció en su hijo la esencia de quien dedicaría su vida a hacer importantes aportes en la búsqueda de soluciones técnicas o mecánicas a problemas muy puntuales, resolver entuertos en varias áreas, o a mejorar situaciones en torno a las necesidades de comunidades enteras. Declara que es inventor “desde que nació”.

A diferencia de los chamos de su edad, a Rixcis le gustaba estar solo en un espacio que quedaba al fondo de la casa que habitaban, con una maleta en la que guardaba cualquier cosa que pudiera utilizar para inventarse una, y sus herramientas. De los juegos infantiles, recuerda que no le gustaba jugar con ellos: en vez de jugar trompo, le gustaba hacer el trompo. Su pasión por las metras no tenía que ver con la puntería requerida para “rupiarse” las pichas de los contrincantes, sino con el cómo podían meter dentro de la pequeña esfera de vidrio esos pequeños listones de colores que tienen esas características tan peculiares.

A los trece años inventó, con el material que acumulaba en su maleta mágica, su primer circuito electrónico: se trataba de un radio que sintonizaba una sola emisora y que empotró en una lata de galletas que su mamá dejó mal parada en la cocina. Desde chamo, Rixcis tuvo muy claro que desentrañar es el primer paso para inventar.

Reproducción del archivo de Rixcis Brito

Hice del trabajo mi diversión”

La formación de Rixcis Britto Alcalá no es muy extensa en términos académicos, pero fue suficiente en cuanto a reportarle mucho conocimiento para perfeccionar y desarrollar su inventadera. Ingresó a la Armada en el año 1969 y en su recorrido por este cuerpo castrense obtuvo el título de Maestre Técnico de 3ra. Allí realizó varios cursos de capacitación técnica, entre los que se cuentan el curso de Circuitos Lógicos de Radares y Giro Compas MK 19-3C (en Venezuela), y los cursos de Guerra Electrónica, Electricidad y Electrónica Aplicada, Mantenimiento de Torpedos A44, Torpedo A44 y Radares 10S, todos ellos en Italia.

Con respecto a su desarrollo profesional, en el año 1973 se embarca como Contramaestre en el Destructor “García” y posteriormente en el Destructor “Flores”; fue Segundo Navegador en el remolcador “Felipe Larrazábal”; Técnico en la Fragata ARV “Soublette” (F-24). Para 1987 se une al equipo de la Dirección de Investigación y Desarrollo de la Armada y luego de su paso a retiro con el grado de Maestre Principal, en el año 1995, Ingresa al Instituto de Ingeniería como investigador.

Son diversas las áreas en las que Rixcis ha incursionado con sus múltiples y variopintos desarrollos. Bajo la visión de resolver asuntos que beneficien a las personas, ha construido, la mayoría de las veces con materiales de reciclaje, más de cincuenta prototipos en diferentes áreas.

Comienzo por nombrar algunos de sus prototipos con aplicaciones en el área médica, como las dos versiones de estetoscopios amplificados; un dispositivo amplificador para personas con discapacidad auditiva y un medidor de la frecuencia cardiaca que se coloca en el dedo. En el área alimentaria, desarrolló un “buzo” electrónico que detecta cardúmenes de peces para la pesca; una estufa controlada con temperaturas que oscilan entre 30 y 100 grados centígrados para laboratorios de investigaciones en desarrollo de alimentos; un comparador de fertilidad de suelos para la siembra; un deshidratador solar de frutas; un controlador de humedad para invernaderos; tres mini plantas para la producción de maíz precocido, una de ellas con capacidad de procesar 500 kilos, y la tercera para la producción de harinas “alternativas”; dos mini trilladoras, una para maíz por fricción, y la otra para maíz, arroz y café. Un medidor de tiempo de rocío y tiempo de lluvia, un medidor de sentina (el residuo líquido en el fondo de los barcos), un sistema para investigar los grados de corrosión atmosférica, un controlador de riego programable, que detecta cuando la tierra está necesitada de agua, y le suministra la que necesita…

Sus trabajos en cuanto a recolección y potabilización del agua cuentan como parte de su condición humana, de su profunda sensibilidad social. En esta área desarrolló varias plantas potabilizadoras de agua con sistema purificador de luz ultravioleta (UV). Una de ellas está instalada en el poblado de Boca del Pao, en el estado Anzoátegui, a orillas del Río Orinoco; seis en escuelas ubicadas en Urica, un poblado ubicado entre los estados Anzoátegui y Monagas, en las que las aguas no eran muy aptas para el consumo humano. Hay otra instalada en Punta Arenas, Península de Araya, estado Sucre, otra en la comunidad de Las Lapas, estado Miranda, y otra en la Maternidad Concepción Palacios, en el área en que les preparan los teteros a los recién nacidos.

También desarrolló un generador de agua que se nutre de la humedad del ambiente y que, después de almacenada, es potabilizada también con el sistema UV, y un esterilizador de agua para riego en invernaderos.

Un “bombardero” de microondas

El cuento del microondas

De los desarrollos de Rixcis Britto, sin dudas es el más curioso y el que definitivamente aportó una gran solución a un problema que estoy seguro que muchos no sabíamos que podía existir.

En una urbanización de las afueras de Coro ocurrió un hecho extraño: los techos de losacero empezaron a destilar óxido y a chorrear un líquido dentro de las casas. Al principio se pensó que se trataba de una filtración simple, pero poco a poco se fue dando con el diagnóstico, que resultó más grave de lo que se pensaba: el concreto de los edificios estaba siendo atacado por una bacteria reductora que se transforma en ácido sulfúrico y devasta cualquier tipo de metal, debilitando la estructura hasta convertir el material en una especie de gelatina que, por supuesto, elimina cualquier tipo de estabilidad o habitabilidad en esas construcciones. El hecho hizo sonar las alarmas de las autoridades. El panorama no pintaba bien y ya se rumoreaba sobre damnificados y reubicaciones.

En ese instante crítico es cuando aparece Rixcis con su inventadera. Debido a que el problema se generaba por debajo de las placas de la construcción, entre el concreto y el metal, lo único que se podía esperar era un colapso frente al que debían actuar con rapidez. La demolición de las viviendas era una de las opciones.

Luego de analizar la situación, Rixcis dio con la solución. Para evitar la catástrofe había que atacar el problema de raíz. Desarmó un horno microondas y lo adaptó para que las ondas electromagnéticas pudieran ser reorientadas al lugar específico en el cual la bacteria estaba causando el daño. En ese caso, la malla Truckson (ese tejido de hierro que llevan todas las construcciones dentro del concreto) fue su aliada: pegó dos polos del microondas reconvertido en dos extremos de esa malla, y lo prendió. En diez minutos hubo un holocausto o genocidio de bacterias en el interior del concreto. Como ese primer prototipo funcionó exitosamente le solicitaron que desarrollara cinco aparatos más, con los cuales, utilizados con las mayores normas de seguridad, pudieron eliminar la bacteria y salvar los edificios.

Si bien no se trata de una creación desde cero, sino de la readaptación de un aparato destinado para otros usos, es admirable la capacidad de dar respuesta transformando lo ya existente y dándole otra utilidad en beneficio de las comunidades.

No solo de ciencia vivirá el hombre

Rixcis Britto, ahora jubilado, no ha dejado de crear. Como muchos de nuestros inventores, esperan en su esquina la oportunidad de ser tomados en cuenta y que sus aportes puedan aplicarse para lograr las mejoras para lo que fueron creados. Pero este inquieto desarrollador de soluciones no deja de sorprendernos. La pandemia activó una nueva etapa creativa en su vida, esta vez orientada hacia las artes. Más de una docena de relatos entre la crónica personal y la ficción, además de varias esculturas conceptuales construidas con material que de seguro rescató de su maleta mágica, dan fe de la obra de un inventor que indudablemente ha hecho de su trabajo un placer para él y para nosotros.

En breve, más abajo, una galería de los prototipos diseñados y creados por Rixcis Brito.

Compartir:

4 comentarios

Cesar Quintero Quijada. 12 marzo 2022 - 22:16

Este es uno de los personajes emblemáticos de los Inventores e Innovadores de la Gran Caracas (IeI) y ahora formará parte activa de los jubilados productivos [J.P.] con otros personajes que son realmente inventores de soluciones e innovadores comprometidos con el pueblo.

Respuesta
Carlos Avendaño 16 marzo 2022 - 03:47

Excelente resumen biografico de mi gran Amigo Brito Rixcis Alcala. En el la curiosidad, la creatividad y la originalidad se han mezclado permitiendole desarrollar soluciones a problemas reales y cotidianos. Esto, aunado a su inagotable entusiasmo y optimismo, nos muestran a una persona que sirve de faro para las futuras generaciones. Bravo Zulu Amigo Brito.

Respuesta
Esteban reales 18 marzo 2022 - 09:06

Mis felicitaciones a ese gran inventor,que va directamente a a resolver problemas,me gustaría reunirme con el mi tel es 04128814569

Respuesta
Esteban reales 18 marzo 2022 - 09:06

Mis felicitaciones a ese gran inventor,que va directamente a a resolver problemas,me gustaría reunirme con el mi tel es 04128814569

Respuesta

Deja un Comentario