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¿Y si somos lo que no somos?

por Teresa Ovalles
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“Y si esos tipos notan que somos lo que ellos creen que no somos”

Cantinflas.

Película: Soy un prófugo

¿Ha pensado usted en el espíritu cultural que lo habita?

No es una visión religiosa del espíritu, aun cuando lo religioso como hecho social también es un aspecto a considerar. No es la energía que mueve al animal que eres, ni la savia que palpita en el árbol ni la que según la cuántica conecta al universo entero. Por razones políticas obvias nos referimos a los pilares que sustentan la nacionalidad.

La espiritualidad a la que nos referimos tiene que ver con el comportamiento, con los valores y la ética de un pueblo, es decir con el pensamiento y la emoción que lo mueve para concretar una cultura en el territorio donde vive.

Un ser personal o grupal como parte de un ser colectivo indivisible, en el cual soy y me gusta ser, aun en su heterogeneidad y en donde las diferencias no constituyen razones esenciales que me desliguen de ese colectivo que soy a pesar de nuestras particularidades.

Cuando eso se descuida adquiere perversidades que hacen la norma en un tiempo histórico y se convierten en verdades asimiladas por mayorías. Cuenta Rusbel Prado que, en los tiempos de Acción Democrática, cuando en esos pueblos un prefecto “mandaba más que un general”, llego a ver en la plaza Bolívar a los adecos haciendo una ofrenda floral al libertador los 12 de octubre para conmemorar el “día de la raza”.

Cuáles son esas afinidades determinantes que me insertan agradablemente sin perturbaciones en un colectivo diverso.

El sentido común nos conlleva hacia aquello donde confluyen los ríos de nuestros afectos: el territorio. El lugar donde convivimos y que por ese amor que en conjunto le profesamos, te digo paisano, te llamo compatriota: La Patria.

Usted podrá tener la tendencia política o religiosa o sexual que sea, pero la nacionalidad no está en discusión.

Cada quien tiene modos y costumbres familiares, locales o regionales, pero reñidas con la nacionalidad nunca. Usted podrá tener las preferencias que sean, pero este país se llama Venezuela. Usted puede ser lo que sea, pero traidor a su patria jamás. Usted podrá tener diferencias ideológicas y políticas con quien sea, pero si su patria es Venezuela, por ende, tiene que ser antimperialista por la sencilla razón de que todo patriota lo es. De lo contrario es traidor. Eso es tajante.

Pero ningún nacionalismo justifica las atrocidades del estado que subyace en la nación de tu origen. He preferido al referirme a la España colonial, al señalar a los invasores, no generalizar llamándolos españoles, sino más bien realistas. Venezolanos, colombianos, ecuatorianos, peruanos…había que eran realistas y conformaban los ejércitos del rey.  Así como una cosa es el pueblo de Estados Unidos y otra el imperialismo yanqui.

Las transnacionales, que en fin son el imperialismo, en su propósito de exterminar los estado-nación, les conviene que los pueblos vivan sólo para el trabajo y el consumo, además como sustento ideológico de su hegemonía cultural.

Que no te importe conocer, valorar, interpretar y amar tu historia. Ni sentirte en su devenir parte de ella en el presente. Ni reconocer, exaltar, enaltecer tus ancestros. A todas y todos los que han contribuido con esta nación desde el ayer más remoto hasta el presente para seguir naciendo en un futuro común. Albergar de manera hermosa un sentido de pertenencia con lo que compartimos, desde esos amores hasta los espacios que ocupamos o transitamos. Extender el abrazo más allá de la piel, la casa y la familia. Amar el arte que te legaron los antepasados, pero también el que amigablemente florece día a día.

¿Qué niveles de importancia tienen esas contingencias éticas en nuestras vidas? ¿Somos tan sólo suburbios electorales o un pueblo de verdad?  

Que nos guste ser lo que somos, pero también reconocer cuando el espejo nos miente. Total, ya no somos lo que somos por voluntad propia. Entonces un buen ejercicio mental, vital, además, sería precisar qué somos, qué no somos, qué quisiéramos ser o qué es lo conveniente que seamos en función del colectivo que somos.

Tenemos un territorio

nuestro deber su defensa

es lógico que tengamos

posturas y diferencias

pero primero la patria

a pesar de las tendencias* *Gino González. Canción: Carnaval de Independencia. https://youtube.com/watch?v=g6S9NXA15Z4&feature=share&si=EMSIkaIECMiOmarE6JChQQ

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