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Un gran triunfo de la medicina pediátrica

Una muy precisa y solidaria sincronía entre servicios públicos y privados de salud ha comenzado a ganar batallas contra el flagelo más terrible, y a salvar vidas en Carabobo

por Roberto Malaver
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Roberto Malaver / Fotos Lheorana González

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Hay alegría entre los familiares de la niña Sara Túa, natural de Carora, estado Lara, y del equipo médico que la intervino en el hospital pediátrico Jorge Lizárraga, en la Ciudad Hospitalaria Dr. Enrique Tejera, en el estado Carabobo. La Oncóloga Alejandra Álvarez y el cirujano José Varela estuvieron al frente de esta intervención quirúrgica en la paciente de 10 años de edad.

Es la primera vez que se realiza esta intervención quirúrgica en Venezuela, en medicina pediátrica. Dice la Dra. Alejandra Álvarez: “El diagnóstico es un tumor desmoplásico, (es un tipo de cáncer raro y muy agresivo que se forma principalmente en el tejido que recubre el abdomen y la pelvis). Es un tipo de cáncer que afecta más a los varones que a las hembras. Hasta ahora hay 200 casos a nivel mundial”.

La Oncóloga Alejandra Álvarez decidió crear una institución que se llama Oncopedia, después de que fallecieran algunos de sus pacientes en la pandemia de Covid-19. Tiene sede en el Centro Comercial Mediterráneo, en Valencia. Ella también trabaja en el hospital pediátrico y dirige Oncopedia con un equipo de profesionales de la pediatría.

A su lado, cuando conversamos con ella, está parte del equipo, de 15 personas, que estuvo presente en la intervención de la niña.

Tenemos cuatro casos, dos de Carora, un niño que lamentablemente falleció, y esta niña que está a salvo. Sospechamos que puede haber muchos más casos, pero no están reportados. Al no estar publicados en ninguna revista científica, en ningún congreso, eso es como que no existiera. Por eso queremos publicar esos cuatro casos que nos han llegado a Oncopedia, porque eso puede ser la diferencia, que todos comiencen a publicar y se comience a aplicar esta estrategia terapéutica.

Históricamente el tumor desmoplásico no es tan quimio sensible ni tan radio sensible. ¿Qué quiere decir eso?, que las quimioterapias le hace efecto un poquito, pero no lo suficiente como para eliminarlo. Tampoco le hace tanto efecto la radioterapia, entonces tenemos que usarlas en conjunto. La cirugía es el caballito de batalla, es el pilar fundamental del tratamiento para ese tipo de diagnóstico.

Sobre el procedimiento de la niña Sara, comenta que en ningún país del mundo se acepta o se acostumbra someter a infantes de su edad a cirugía varias veces, a medida que reaparece la enfermedad:

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Lo que queremos es eliminarla en la primera o segunda cirugía, pero en esta niña no fue posible eliminarla ni en la primera ni en la segunda cirugía. Está escrito en la guías internacionales que se puede hacer este procedimiento, que es una quimioterapia intraperitoneal e hipertérmica. ¿Qué hace esa quimioterapia? Ingresa al abdomen, a la cavidad abdominal como tal, y se va a meter en todos los rincones donde la mano quirúrgica del cirujano no puede llegar. Esa quimioterapia a altas temperaturas, porque puede estar hasta 45 grados centígrados, va a tratar de eliminar por completo la enfermedad, salvo lo que no se puede ver o a lo que no podemos llegar, junto con la acción tumoral que se hizo previamente, entonces se elimina la enfermedad por completo. No quiere decir que al salir de esta cirugía esta niña ya está curada, lamentablemente no es así.

Es tan agresivo ese cáncer que entre las estrategias terapéuticas está la quimioterapia de inducción, que son los diez ciclos que ya se le administraron a ella. Están las cirugías, se ha sometido a tres cirugías, que afortunadamente se han logrado hacer en el Hospital Central de Valencia, y está la quimioterapia intraperitoneal hipertérmica. Luego quimioterapia de consolidación con quimioterapia coadyuvante. Ahora se va a planificar la radioterapia para que reciba quimioterapia aquí, y quimioterapia coadyuvante, es lo ideal. Después de eso se va a hacer un estudio especial que es de alto costo, para determinar si tiene o no tiene enfermedad, y si no tiene, bueno, cantamos victoria.

Explica que el HIPEC (Quimioterapia Intraperitoneal Hipertérmica) no se realizaba en Venezuela, y que ese procedimiento aumenta las posibilidades de sobrevida de 20% a 80%. Con otros recursos la posibilidad de sobrevida es de apenas 20%.

–¿Cómo se da esa relación tan eficaz entre lo público y lo privado?

Por eso los hice venir a Oncopedia. Yo soy la Oncóloga Pediatra del Hospital Central de Valencia, y los pacientes oncológicos requieren mayor atención. Como en pandemia se murieron algunos de mis pacientes, porque en el hospital no había cómo atenderlos, y yo me dije: ‘Tengo que hacer algo porque no puede ser que yo haya estudiado 20 años para que se me mueran los pacientes’. Entonces fundé Oncopedia, esto es una clínica, y funciona gracias a algunos apoyos públicos con los que es posible pagar sueldos y salarios del personal de enfermeras, de los residentes de psicólogo, y así.

A esta niña la recibimos en el hospital, pero como en el hospital no tengo área para cumplir la quimioterapia entonces se la cumplimos aquí, y aquí planificamos todo. Entonces solicitamos apoyo para el alquiler de ese equipo, para que pudiéramos salvarle la vida a la niña. Todo el personal del hospital estaba abocado a este caso, nos permitieron usar el quirófano, y además hicimos un match maravilloso entre medicina crítica, que tuvo que manejar el paciente en quirófano, y después en el post operatorio, anestesia. El doctor Romí Uribe ofreció sus servicios ad honorem. Es un equipo maravilloso. El equipo de nefrología estuvo presente. La doctora Laura Contreras que siempre estuvo dispuesta a recibirnos. Tenemos cinco años manejando los pacientes aquí en Oncopedia, se puede decir que somos un anexo del hospital, y seguimos atendiendo a niños y niñas que tengan estos problemas.

Acompañando a la Oncóloga Alejandra Álvarez, están: Andreina Díaz, anestesióloga del Hospital Central; Soriani Valecillos, oncoterapeuta; María Alejandra Jiménez, Residente en el Hospital Central; Ana Milanés y Romí Uribe. Todos estuvieron participando en la cirugía a la niña Sara Túa.

Una campana llena de significados: las niñas o niños la hacen sonar cuando les toca la última sesión de quimio

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Periodista, internacionalista.

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